La Región de La Araucanía enfrenta una paradoja crítica para su desarrollo económico: a pesar de concentrar cerca del 25% de los caudales de agua de Chile, presenta uno de los niveles más bajos de infraestructura de riego en el país, limitando severamente su competitividad.
- Recurso abundante, gestión deficiente: La región cuenta con suelos fértiles y abundante agua, pero carece de capacidad de acumulación.
- Rezago centenario: El último gran embalse construido en la zona data de 1930, lo que evidencia una deuda histórica de casi un siglo en obras hidráulicas.
- Impacto en la productividad: Proyectos en zonas como Huequén y Rehue podrían multiplicar hasta por diez la producción agrícola si contaran con riego tecnificado.
Impacto en el mercado inmobiliario agrícola y la inversión regional
La falta de infraestructura hídrica no es solo un problema técnico, sino un factor que deprime el valor de los activos inmobiliarios agrícolas en el sur de Chile. La seguridad hídrica es el principal dinamizador del valor de la tierra; sin ella, la inversión a gran escala se detiene y la capacidad de diversificar cultivos hacia especies de mayor valor comercial queda estancada. Para el mercado inmobiliario y financiero, este rezago representa un riesgo de subvaloración de predios que, con la infraestructura adecuada, podrían transformar radicalmente su tasación y rentabilidad.
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Noticia original: https://araucanianoticias.cl/2026/el-agua-que-tenemos-y-la-infraestructura-que-seguimos-postergando/0715311219
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