Las recientes inundaciones e impactos climáticos en Chile han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestro desarrollo territorial, impulsando un debate necesario sobre la modernización de las normas urbanas. En Transsa observamos cómo la gestión de riesgos se convierte hoy en un factor crítico para la sostenibilidad de cualquier proyecto inmobiliario y la valorización de activos a largo plazo.
- Adaptación normativa: Se propone elevar los estándares de construcción ante eventos hidrometeorológicos al mismo nivel de exigencia que las normas antisísmicas chilenas.
- Infraestructura verde: El debate destaca la importancia de preservar humedales y ecosistemas como barreras naturales, cuestionando la edificación en zonas de alto riesgo de inundación o remoción en masa.
- Planificación de Estado: Expertos sugieren que la planificación territorial debe ser una política de largo plazo que trascienda ciclos políticos para garantizar ciudades resilientes.
Impacto en el Mercado Inmobiliario y Plusvalía
La actualización de los Planes Reguladores Comunales (PRC) para incorporar mapas de riesgo actualizados tendrá un impacto directo en el valor del suelo y la factibilidad de nuevos desarrollos. Los activos ubicados en zonas de mayor vulnerabilidad podrían enfrentar ajustes en sus tasaciones, mayores primas de seguros y restricciones constructivas más estrictas. Para los inversionistas y desarrolladores, entender la aptitud territorial y los escenarios climáticos ya no es opcional, sino una necesidad financiera para proteger el patrimonio y asegurar la continuidad operativa de la infraestructura pública y privada.
Conoce nuestra metodología y cotiza aquí →
Fuente de información
Este artículo fue desarrollado analizando información disponible en:
Ver fuente original